| Editorial Corporación Jurídica Yira Castro |
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| Miércoles, 16 de Diciembre de 2009 13:16 |
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Hace algunas semanas, como reacción al informe lanzado por la Corporación Nuevo Arco Iris, el prudentísimo Ministro Silva y el inteligentísimo General Naranjo negaban la presencia paramilitar en Bogotá. La Policía de la ciudad ha sostenido en otras ocasiones que según sus “labores de inteligencia” no existe el Bloque Metropolitano de las Aguilas Negras (quizás es que aun no tienen un grupo en facebook y por eso no los encuentran). Mientras tanto, en las útimas semanas se han producido varios atentados contra la integridad de algunas de las mujeres amenzadas, en uno de ellos una mujer fue golpeada de manera brutal, casi hasta matarla. Si la policía, el ministerio de defensa, el ministerio del interior o el mismísimo presidente quieren decir que los paramilitares no están amenazando y atacando a líderes sociales y organizaciones de derechos humanos en Bogotá, no importa. No necesitamos saber quién no fue, exigimos saber quién SI fue. A quién le interesa acallar las denuncias y las exigencias de las víctimas y sus organizaciones? A quién le favorece el silencio que se produce con el miedo? Quién tiene la capacidad y la brutalidad para realizar este tipo de acciones terroristas? Será esto parte de la aplicación de los manuales para “neutralizar”, como el utilizado contra los miembros del Colectivo de Abogados José Alvear, o para amenazar y acallar , como en el caso de la periodista Claudia Julieta Duque?. Solicitudes especiales:
Que se inicie por parte del Gobierno Nacional y de las autoridades respectivas un despliegue investigativo nacional e internacional, como el que se adelantó en el caso de la persecución al grupo de facebook titulado “Me comprometo a matar a Tomás Uribe”, hijo del presidente de la república, en el que inclusive participaron agencias de inteligencia norteamericana. |












